El conflicto transportista sumó un nuevo capítulo este martes tras otra reunión fallida en La Plata, donde dadores de carga, acopiadores y cámaras del transporte no lograron acordar una actualización tarifaria. El estancamiento profundizó el impacto en los puertos bonaerenses y dejó completamente paralizada la operatoria de granos en Puerto Quequén, epicentro del reclamo en Necochea.
Según informó Clarín, en la Comisión Asesora del Transporte del Agro acopiadores y Coninagro ratificaron su oferta del 14%, aceptada por Catac y Fetra, aunque ambas entidades advirtieron que ese porcentaje tampoco cubre los costos actuales. La Asociación de Transportistas de Cereales y Afines (ATCADE) rechazó la propuesta y sostuvo su pedido del 25%, mientras que los autoconvocados reclaman un 35%. Algunos grupos levantaron retenes puntuales, pero en Necochea la protesta continúa firme.
Las concentraciones se mantienen en las rotondas de Circunvalación y Ruta 227, y Circunvalación y Ruta 88, donde se aplica un paro total del transporte de cereales hacia el puerto y acopios, aunque se permite la circulación de vehículos particulares y cargas generales. “El objetivo está cumplido: el puerto está parado”, afirmó Miguel Aguilar, titular de ATCADE, quien cuestionó a las patronales rurales por “bajar línea” para cerrar acuerdos por debajo de los costos reales.
La falta de camiones frenó por completo el ingreso de granos a Puerto Quequén y generó preocupación en toda la cadena exportadora. La Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) advirtieron que las medidas “han hecho colapsar las operaciones” en Bahía Blanca y Necochea. Según la Cámara de Puertos Privados Comerciales, las pérdidas ya rondan los USD 100 millones, entre buques sin cargar, multas y desvíos hacia puertos extranjeros.
El conflicto se da en plena cosecha gruesa, cuando el flujo de camiones hacia los puertos es clave para la liquidación de divisas. Con más de 50 cortes activos en Buenos Aires y otras provincias, el sector exportador alerta que los barcos “no están viniendo a cargar” y que el daño económico se agrava cada día.
Mientras tanto, los transportistas reclaman ser convocados a una mesa provincial con una propuesta “seria” que permita destrabar la situación y reactivar la operatoria en Puerto Quequén.