El conflicto entre transportistas y dadores de carga volvió a tensarse en plena cosecha. Sin acuerdo en la actualización de la tarifa nacional de referencia, los paros y concentraciones se extendieron a 16 municipios bonaerenses, con fuerte impacto en los accesos a Puerto Quequén.
Los transportistas autoconvocados —que remarcan no tener representación gremial— sostienen que la actividad se volvió “inviable”. Señalan que en enero recibieron solo un 12% de aumento, pese a haber solicitado más del 25%, mientras que el combustible acumuló subas superiores al 25% en febrero y marzo y representa cerca del 35% del costo del flete.
A esto se suman comisiones del 10% por intermediación, un 5% por gastos administrativos y pagos diferidos con cheques a más de 40 días, que en muchos casos deben descontarse con quitas del 10%. También mencionan una estructura de costos creciente: seguros obligatorios, playa de camiones que supera los 17 mil pesos, una VTV que pasó de 220 mil a 500 mil pesos y repuestos con valores que se dispararon, como cubiertas que parten desde los 500 mil pesos.
“Nos estamos fundiendo trabajando”, sintetizan desde los puntos de protesta, donde reclaman una actualización del 25% y un mecanismo automático de ajuste vinculado al precio del combustible. La mayoría, remarcan, son propietarios de una sola unidad con la que sostienen a sus familias.
En el plano local, ATCADE mantiene su presencia en Circunvalación y Ruta 88, mientras que grupos autoconvocados continúan en Circunvalación y Ruta 227. Aunque el tránsito general sigue habilitado, las demoras para camiones que se dirigen al puerto son cada vez mayores.

El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, confirmó que las protestas están protagonizadas por dueños de camiones y advirtió que el aumento del combustible “alteró costos firmados en un momento crítico para el traslado de cereales”. También cuestionó la falta de intervención del Gobierno nacional en materia de orden público.
La última reunión entre Carbap, la Federación de Acopiadores, FETRA, ATCADE, CATAC y FATRAC terminó sin avances tras siete horas de discusión. Con la negociación estancada, el conflicto amenaza con profundizarse.