Mientras Windows 10 entra en su etapa final de soporte y Windows 11 sigue expandiendo sus funciones basadas en IA, el ecosistema tecnológico ya mira hacia el próximo gran salto: el supuesto Windows 12. Aunque Microsoft no anunció oficialmente su existencia, distintos medios especializados —entre ellos ZDNet y MuyComputer— coinciden en que la compañía prepara un sistema operativo profundamente transformado por la inteligencia artificial.
Según estas filtraciones, Windows 12 estaría diseñado con la IA como pilar central, lo que implicaría una experiencia más automatizada, predictiva y “agentiva”. Pero esa ambición tendría un costo: requisitos de hardware mucho más altos. Los reportes sugieren que el sistema podría exigir una NPU de más de 40 TOPS, 16 GB de RAM y un SSD de al menos 256 GB, parámetros similares a los equipos Copilot+ actuales. Nada de esto fue confirmado por Microsoft, pero encaja con la estrategia reciente de la compañía.
Otro punto que genera debate es la posibilidad de que Windows 12 adopte un modelo de suscripción, ofreciendo funciones avanzadas de IA detrás de un pago mensual. La idea recuerda a Microsoft 365 y podría convertir al sistema operativo en un servicio híbrido: gratuito en su base, pero ampliable mediante cuotas. Aunque plausible, sigue siendo especulación.
Las filtraciones también mencionan un impulso renovado hacia ARM, con mejor emulación, mayor estabilidad y más aplicaciones nativas. Incluso se baraja una variante estilo “Windows 12X”, limitada a la Microsoft Store, pensada para dispositivos ligeros, aunque su éxito es incierto.
En cuanto a fechas, los rumores hablan de una vista previa en julio de 2027 y un lanzamiento final en octubre del mismo año, pero no hay confirmación oficial. Lo que sí parece probable es que, si llega, Windows 12 sería una actualización gratuita para usuarios de Windows 11, mientras que quienes sigan en Windows 10 dependerían del soporte extendido empresarial.
Por ahora, Windows 12 es más un mapa de intenciones que un producto concreto. Pero si estas proyecciones se cumplen, estaríamos ante el Windows más exigente —y más centrado en IA— de la historia.