El Gobierno recortó la Zona Fría, metió un recargo del 7,5% y condenó a las tarifas del distrito a pagar el costo fiscal. La motosierra libertaria volvió a encenderse para podar lo que quedaba del bienestar bonaerense.
A través de la reglamentación de la Ley 27.828, la Casa Rosada desmanteló el automatismo del Régimen de Zona Fría, dejando un Tendal de 94 municipios bajo la intemperie tarifaria. Necochea figura en la lista negra de distritos que perderán la bonificación directa en sus boletas de gas.
Con el viento del Atlántico golpeando sin piedad durante gran parte del año, los hogares necochenses ya no accederán al beneficio de forma transparente y pasarán a rendir examen bajo el filtro del Régimen de Subsidios Focalizados. Solamente el partido de Patagones logró salvar el pellejo en el mapa provincial por pertenecer al esquema histórico de 2002.
Para colmo de males, el ajuste viene empaquetado con trampa: la norma fijó un recargo de hasta el 7,5% sobre el valor del gas en punto de ingreso que terminará trasladándose a las facturas finales. El subtexto de la medida no es más que una transferencia directa de costos hacia el bolsillo del vecino común.
Mientras se excluye de este sobrecosto al gas de exportación y al GNL importado, las familias del interior bonaerense financiarán la contención de las empresas proveedoras. El Banco Nación administrará los fondos hasta 2031, garantizando la caja mientras Energía y ARCA monitorean el ajuste.
En Necochea, donde calefaccionarse en invierno no es un lujo sino una necesidad básica de supervivencia, la factura del gas se encamina a transformarse en un dolor de cabeza impagable.