Se trata de Mauricio Larriaga, señalado por los investigadores bahienses como uno de los principales proveedores de drogas en la región durante el último tiempo, quien fue aprehendido en el marco de cinco allanamientos simultáneos desplegados por la Prefectura Naval Argentina en las localidades de Bahía Blanca y Villarino.
Los operativos fueron ordenados por el Juzgado Federal N° 2 y se concentraron en inmuebles de la calle Mendoza al 1400, el sector de Villa Bordeu y la localidad de Pedro Luro, entre otros puntos estratégicos. Durante los procedimientos, el personal de Prefectura concretó importantes secuestros:
Droga secuestrada: Poco más de un kilo de cocaína fraccionada y acondicionada para su distribución.
Armamento y tecnología: Un arsenal compuesto por más de 20 armas de fuego (pistolas y rifles de grueso calibre), equipos de comunicación tipo handy e inhibidores de alarmas.
Bienes e insumos: Dinero en efectivo (dólares y pesos), joyas y al menos cinco vehículos entre automóviles y motocicletas.
Junto a Larriaga fueron detenidas otras tres personas identificadas por la Justicia Federal: una mujer de apellido Weinzettel (quien también registra antecedentes penales) y dos hombres apellidados Vitti y Correa. La audiencia de formalización de cargos se desarrolla en el Tribunal Federal de Juicio de Bahía Blanca bajo el nuevo sistema acusatorio federal.
La figura de Larriaga es conocida en el fuero penal local. En junio de 2010, personal de la entonces Delegación de Tráfico de Drogas Ilícitas de Necochea lo atrapó en la vía pública frente a una vivienda del barrio 9 de Julio, mientras se movilizaba a bordo de una camioneta Ford Ecosport. En aquel histórico operativo, los efectivos secuestraron seis kilogramos de cocaína, lo que derivó en su juzgamiento y posterior condena.