La decisión se tomó por indicación estricta de su equipo de profesionales con el objetivo de realizarle estudios de control y seguir de cerca su evolución, motivo por el cual la histórica conductora debió suspender la grabación de sus habituales programas durante el fin de semana.
La información fue confirmada públicamente en el programa A la Barbarossa por la panelista Analía Franchín, quien detalló que la medida busca resguardar la salud de la diva ante las complicaciones propias de las afecciones bronquiales de la época. Los médicos a cargo de su atención determinaron mantenerla bajo estricto seguimiento mientras evalúan la respuesta al tratamiento aplicado para controlar el cuadro respiratorio.
A pesar de la alarma generada en el ambiente artístico y entre sus seguidores, los informes iniciales trascendidos desde su entorno indicaron que la diva se encuentra estable y bajo monitoreo preventivo. Se aguarda que en las próximas horas se brinden mayores precisiones oficiales sobre la evolución de la afección y se definan los pasos a seguir respecto a su alta médica y su eventual retorno a la pantalla.