La cifra desembolsada representa aproximadamente dos tercios de los 356 millones de dólares que el consorcio privado pagó para quedarse con las acciones gubernamentales.
De acuerdo con la documentación presentada ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), la maniobra se ejecutó el 27 de agosto con la aprobación del reparto de dividendos a partir de una reserva contable constituida el 30 de abril, fecha en la que el Estado aún copropiedad la firma. Al día siguiente, la empresa Genneia notificó la formalización del traspaso del paquete accionario de la estatal Enarsa en Citelec a favor de la sociedad Transmisión Eléctrica S.A.. El nuevo consorcio de control está compuesto por Genneia (vinculada a Jorge Brito y Ezequiel Carballo), Edison Transmisión (de los hermanos Juan y Patricio Neuss), Newsan (encabezada por Rubén Cherñajovsky y Luis Galli) y el fondo Inverlat (representado por Guillermo Stanley y Federico Salvai).
Transener constituye una pieza neurálgica para el sistema energético del país, ya que administra más de 12.000 kilómetros de líneas de 500 kV que conectan los grandes nodos de generación y consumo eléctrico. El control operativo se canaliza mediante Citelec —poseedora del 52,65% de Transener—, firma que hasta la privatización impulsada por la gestión de Javier Milei se dividía en partes iguales entre la estatal Enarsa y Pampa Energía, del empresario Marcelo Mindlin. Con la culminación de esta venta, el Estado nacional concretó su retiro total del esquema de control de la principal red de transmisión eléctrica de la Argentina.