En una entrevista brindada a la emisora Futurock, la actriz reflexionó sobre los costos de la sobreexposición mediática y la tensión entre la vida privada y la carrera artística.
Durante el diálogo, la protagonista de Envidiosa repasó las consecuencias de ver su intimidad expuesta en la agenda de los medios de comunicación:
Pesar por la exposición: "No me llevo bien con la exposición", reconoció la artista al confesar que padece el escrutinio público cuando los detalles de sus relaciones personales quedan en boca de todos.
Resguardo en la carrera: Pese a la incomodidad de los rumores, Siciliani destacó el trato que recibe por parte del público y la prensa hacia su trayectoria: "Tengo un enorme privilegio, que es que, a pesar de esas cosas, igualmente se habla de mi trabajo con mucho cariño y respeto".
Mirada con humor: La actriz concluyó señalando que procura tomarse las coberturas del corazón con desdén y humor, considerando que los chismes suelen dispararse cuando alguien comete una "ridiculez enorme y una torpeza digna de burla".