En una emotiva carta a corazón abierto, el astro del fútbol mundial honró la memoria de quien fuera su guía, representante y sostén incondicional a lo largo de toda su carrera deportiva.
En su escrito, el capitán argentino expresó la dificultad de asimilar la pérdida física de su padre tras atravesar una prolongada enfermedad. Messi repasó momentos de profunda intimidad vinculados a las últimas competencias deportivas, revelando la angustia vivida al no poder compartir los partidos en el estadio debido al deterioro en la salud de Jorge, así como el enorme esfuerzo físico e introspectivo que implicó intentar dedicarle un logro más en el tramo final de su acompañamiento.
"Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más", expresó el diez en uno de los fragmentos más impactantes de la publicación. En ese marco de profundo duelo, dejó traslucir además incertidumbre respecto a su carrera al admitir que atraviesa "bastantes dudas" sobre su continuidad en el fútbol profesional tras perder a su compañero principal.
A lo largo del mensaje, el astro rosarino destacó el papel determinante que tuvo Jorge desde sus primeros pasos en los entrenamientos infantiles hasta la cúspide del deporte internacional. Recordó con gratitud los sacrificios familiares durante las etapas iniciales tanto en Rosario como en Barcelona, remarcando la firmeza y capacidad con la que su padre asumió la conducción de su vida personal y profesional.
Finalmente, Messi se comprometió a transmitir la misma educación y valores a sus propios hijos y concluyó la misiva con un pedido de descanso eterno y protección celestial. El texto generó un inmediato e inmenso impacto mediático, cosechando muestras de afecto e incondicionalidad por parte de clubes, colegas y aficionados de todo el mundo.