La velada y el posterior sepelio se desarrollaron bajo un estricto operativo de seguridad tendiente a preservar la privacidad de la familia, mientras el pueblo rosarino se volcó a las inmediaciones del recinto con una conmovedora marea de carteles, flores y mensajes de apoyo.
Acompañado por su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos, el astro argentino desembarcó en Rosario para reencontrarse con su madre, Celia Cuccittini, y sus hermanos Rodrigo, Matías y María Sol. Pese al hermetismo solicitado por el entorno familiar, vecinos e hinchas bordearon los accesos del predio con consignas como "Fuerza, Leo", "Fuerza familia Messi" y "Te acompañamos en este momento", demostrando la inquebrantable gratitud de la ciudad hacia su ciudadano más ilustre.
La despedida popular no se limitó al plano presencial. La ciudad de Rosario inmortalizó su acompañamiento mediante un mensaje proyectado en una pantalla gigante junto a los colores de la bandera nacional, inmortalizando la frase "Fuerza Leo. Rosario te ama". Este gesto de afecto colectivo se sumó a las múltiples demostraciones de solidaridad registradas durante todo el fin de semana en los estadios del fútbol mundial, donde se rindieron minutos de silencio e institucionales de condolencias por parte de diversos clubes y organismos internacionales para honrar la memoria del histórico representante y pilar del 10 argentino.