Tras caer 2-1 en la revancha disputada en 25 de Mayo frente a Argentinos, el conjunto dirigido por Gustavo Tridón hizo valer la ventaja de 2-0 obtenida en la ida y se adjudicó la serie por un global de 3-2, logrando la clasificación directa al Torneo Regional Federal Amateur 2026/2027.
La tarde comenzó de la mejor manera para el elenco quequenense gracias a la conquista de Agustín Alaniz, quien puso el 1-0 transitorio. El gol tuvo un condimento emotivo y especial, ya que el delantero venía de afrontar el reciente y doloroso fallecimiento de su hermano Gonzalo. Aunque el conjunto local logró dar vuelta el marcador durante el complemento para ponerse 2-1, Ministerio se defendió con solidez en el tramo final, aprovechó la superioridad numérica tras la expulsión de un futbolista rival y resistió con firmeza el extenso tiempo adicionado hasta desatar el festejo.
Este logro coloca el nombre de Ministerio de Obras Públicas de Quequén en la elite histórica de la Liga Necochea de Fútbol, sumándose a las grandes gestas regionales protagonizadas por Estación Quequén (ascenso al Nacional B en 1988), Mataderos (Argentino B en 1996) e Independiente de San Cayetano (Federal Amateur 2023).
El camino hacia el título tuvo un mérito deportivo superlativo: el Decano debió definir cada una de las llaves eliminatorias en condición de visitante. Tras un tropiezo inicial en Balcarce frente a Ferroviarios en la fase de grupos, el equipo se recompuso con tres victorias consecutivas ante La Dulce y el propio conjunto balcarceño para clasificar a los playoffs como el mejor segundo. En cuartos de final superó con autoridad a Defensores de Valeria del Mar y en semifinales eliminó por penales a Ferroviarios.
El plantel conducido por Gustavo Tridón —integrado por Emanuel Gaytán, Agustín Villamonte, Fabián Cufré, Tobías Cufré, Miguel Iragüen, Nicolás Poblete, Braian Quinteros, Ignacio Vázquez, Agustín Alaniz, Tobías Andiarena, Lucas Barrera, Bruno Elías, Hugo Iragüen, Franco Mendoza, Mateo Pérez, Néstor Benítez, Agustín Bolado, Lautaro Enrique, Iván Espende y Marcos Méndez— emprendió los 400 kilómetros de regreso a casa encabezando una caravana inolvidable.