La falta de avales, impulsada por el rechazo de varios gobernadores provinciales, obligó al bloque oficialista a recalcular su estrategia legislativa.
La decisión se concretó tras una reunión encabezada por la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, junto a senadores de bancadas aliadas:
Resistencia federal: Mandatarios provinciales instruyeron a sus legisladores a votar en contra de la norma que pretendía autorizar la venta de hasta un 25% de las tierras rurales a firmas o personas extranjeras.
Revés para la desregulación: La caída de este punto representa un impacto directo para el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, impulsor de la iniciativa cuya meta original era la eliminación total de topes a la extranjerización.
Capítulos retirados: Junto a la reforma de la Ley de Tierras, el oficialismo también debió postergar las modificaciones vinculadas al régimen de barrios populares.
Pese al recorte del texto original, LLA irá al recinto para buscar la aprobación de los ejes que conservan consenso entre los bloques aliados:
Desalojos y escrituración: Modificaciones al Código Civil y Comercial para agilizar procesos judiciales y regularización dominial.
Manejo del Fuego y Expropiaciones: Actualización de la normativa ambiental sobre campos quemados y reformas al régimen expropiatorio.
Registro Inmobiliario: Modernización de los trámites y registros de la propiedad inmueble a nivel nacional.
A través de un documento firmado por el espacio de 44 senadores que integra LLA junto a la UCR, el PRO y bloques provinciales, la bancada argumentó que se resolvió "por consenso postergar el tratamiento del Capítulo III referid al régimen de tierras rurales".
El texto oficial remarcó que la medida "no implica su eliminación del proyecto, sino que responde a la voluntad política de seguir trabajando el texto y enriquecerlo con nuevos aportes hasta lograr una redacción que reúna el mayor acompañamiento posible".