Este lunes se lleva a cabo el primer paro nacional docente convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), una medida de fuerza de 24 horas que impacta de lleno en el inicio de la segunda mitad del año escolar.
La protesta marca un hito particular: se trata del primer paro docente nacional que enfrenta el Gobierno tras la entrada en vigencia de la reforma laboral que declaró a la educación como un servicio esencial.
Desde el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, cuestionaron la medida sindical y recordaron el nuevo marco normativo que rige para el sistema educativo:
Exigencia legal del 75%: La legislación vigente obliga a garantizar una prestación mínima no inferior al 75% en los servicios considerados esenciales o de importancia trascendental, lo que abarca los niveles inicial, primario, secundario y la modalidad de educación especial.
Monitoreo en escuelas: La Casa Rosada puso en marcha un operativo de seguimiento en los establecimientos públicos del país para fiscalizar el nivel de acatamiento y verificar el cumplimiento de los porcentajes mínimos exigidos.
Disputa en la Justicia: La medida se desarrolla mientras continúa el debate judicial respecto a la constitucionalidad y alcance de la declaración de esencialidad de la educación.
La coincidencia de la medida con el fin de las vacaciones de invierno genera un panorama dispar según la jurisdicción y la adhesión de los gremios provinciales. Mientras los sindicatos buscan visibilizar reclamos salariales y presupuestarios, el Ejecutivo nacional busca sentar el precedente de la obligatoriedad del servicio para limitar la interrupción total de las clases.