Una columna de más de tres cuadras recorrió el centro de la ciudad con velas encendidas, fotografías y carteles. Bajo la consigna "Por Anita. Por todos. Autovía 88 para la vida", la marcha transformó una tragedia personal en una firme exigencia colectiva ante las autoridades bonaerenses.
La concentración comenzó pasadas las 17 en la Plaza Dardo Rocha, frente al Palacio Municipal. La convocatoria reunió a familiares, amigos, compañeras de vóley del Club Once Unidos de Mar del Plata, compañeros de colegio, deportistas local, concejales de distintos bloques políticos y cientos de vecinos.
Respeto y memoria: A lo largo del recorrido, la marcha avanzó en profundo silencio, sin bombos ni cánticos. Además de recordar a la adolescente de 15 años, la comunidad rindió homenaje a Santiago Irigoyen (el remisero de 58 años fallecido en el mismo accidente) y a las más de 120 víctimas fatales que acumula el trazado de la Ruta 88.
El conmovedor abrazo con Catalina: Uno de los momentos más emotivos de la tarde se vivió cuando Catalina, amiga de Anita y sobreviviente del trágico choque, se acercó a la plaza para abrazar a Andrea Rondanina, mamá de Anita, en un gesto que condensó el dolor y la unión de la comunidad.
"Yo nunca pensé tener que perder a mi hija. Y no voy a parar hasta que esto se logre. Obviamente, si todos me apoyan va a ser más fácil. Y si no, voy a seguir. ¿Cuánta gente más tiene que morir? ¿Cuántas familias más tienen que quedar destrozadas?", expresó con firmeza Andrea Rondanina al término de la movilización.
El hecho que motivó la marcha ocurrió el pasado 12 de julio en el kilómetro 55 de la Ruta 88, cuando el remís en el que viajaba Anita de regreso a Necochea tras un entrenamiento deportivo colisionó de frente contra un camión frigorífico. El conductor falleció en el acto, mientras que la joven permaneció cuatro días internada en terapia intensiva antes de su deceso.
La Ruta Provincial 88 representa la vía principal de conexión entre Necochea y Mar del Plata. Con un intenso caudal diario de automóviles particulares, colectivos y transporte pesado, la arteria conserva una sola calzada por mano en la gran mayoría de su trazado, convirtiéndola en un corredor de alto riesgo para quienes la transitan por razones laborales, de salud, educativas o deportivas.
El reclamo encabezado por la familia de Anita trascendió las fronteras del distrito y sumó una importante adhesión en diversos puntos del país:
Apoyo regional y nacional: La causa sumó el respaldo de vecinos e instituciones de Lobería, Miramar, Otamendi, Mechongué, Tres Arroyos y San Nicolás. Asimismo, Andrea Rondanina fue integrada a la red nacional de Madres del Dolor.
Más de 40.000 firmas: La petición digital para exigir la obra vial ya superó las 40.000 adhesiones en plataformas virtuales, cifra que continúa en aumento mediante planillas físicas distribuidas en comercios y dependencias locales.
Gestiones ante Infraestructura: Días atrás, la madre de la joven mantuvo una reunión con el ministro de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis. Si bien el funcionario reconoció la necesidad de transformar el corredor en autovía, la comunidad aguarda definiciones concretas respecto a los plazos ejecutivos y el financiamiento de la obra.