La joven, identificada como Karen, hizo pública la acusación a través de sus redes sociales, donde aseguró haber sido víctima de agresiones físicas, psicológicas y verbales durante el tiempo de convivencia con el deportista.
Según confirmó la Agencia Noticias Argentinas, la denuncia formal ante la Justicia ya fue presentada. La decisión de exponer el caso en plataformas digitales buscó, según las palabras de la víctima, visibilizar la situación e incentivar a otras mujeres a no callarse.
A través de una serie de publicaciones en Instagram, la expareja del jugador detalló los episodios de violencia que afirma haber padecido:
Sistematicidad de los ataques: Señaló haber sufrido golpizas con golpes de puño, patadas y ahorcamientos, acompañados por permanentes amenazas de muerte.
Privación de la libertad: Denunció que el futbolista la dejaba encerrada en la vivienda cuando asistía a los entrenamientos del club para evitar que se fuera.
Presiones del entorno: Afirmó haber recibido intimidaciones por parte de familiares del jugador para frenar la acción judicial, bajo argumentos de que "con plata se arregla todo" y que nadie le creería.
Como respaldo de su testimonio, la joven difundió imágenes con visibles hematomas en el rostro y piernas, además de capturas de chats privados con el delantero y con la madre del deportista.