De esta manera, la quita masiva de subsidios al gas quedó completamente freezada y el debate se postergará, como mínimo, para después del receso de las vacaciones de invierno. La medida representa un fuerte respiro económico para 3.350.000 hogares de todo el país, de los cuales 1.240.000 se encuentran concentrados en 94 municipios bonaerenses, incluyendo a Necochea y Quequén.
La decisión de postergar el tratamiento se terminó de cocinar en la mesa chica de la Casa Rosada. Allí, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, recibió los informes del jefe de Gabinete, Diego Santilli, y de la senadora Patricia Bullrich, quienes advirtieron que los bloques legislativos "dialoguistas" no están dispuestos a acompañar la redacción actual del proyecto enviado por Javier Milei.
La llave para destrabar la ley está en manos de diez senadores que responden directamente a los gobernadores del Norte Grande. Este bloque provincial abrió una dura negociación con el Ejecutivo exigiendo una contraprestación histórica: la creación de una "Zona Cálida" para el norte del país durante el verano, garantizando una reducción sustancial en las tarifas de energía eléctrica. Como este beneficio no fue incluido explícitamente en el borrador de la ley, los senadores norteños plantaron bandera y exigen certezas firmes antes de sentarse a votar.
Con este panorama, la agenda del Senado quedó reconfigurada de la siguiente manera:
Jueves 16 de julio: Habrá sesión en el recinto, pero el tema gas quedó totalmente excluido. El proyecto principal a debatir será el de Inviolabilidad de la propiedad privada, que ya cuenta con numerosas modificaciones tras el firme rechazo del kirchnerismo.
Receso invernal: Período de vacaciones y negociaciones políticas en las sombras.
Martes 6 de agosto: Regreso a la actividad parlamentaria para tratar la denominada “Ley Hojarasca”, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que ya cuenta con media sanción de Diputados y busca derogar unas 60 normativas obsoletas.
Aunque el beneficio de la Zona Fría se mantiene intacto por ahora, es fundamental entender el fuerte impacto que tendrá en el bolsillo familiar una vez que el oficialismo logre reactivar el debate en el Congreso.
Actualmente, los usuarios residenciales alcanzados por el régimen reciben un descuento directo del 30% o del 50% sobre el total final de la factura de gas. La reforma que impulsa el Gobierno busca cambiar drásticamente este criterio de cálculo. El subsidio ya no se aplicará sobre el total facturado, sino únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingrego al Sistema de Transporte (PIST), dejando afuera del descuento a los otros dos componentes clave de la tarifa: el transporte troncal y la distribución (VAD).