El dólar oficial sostuvo su tendencia alcista en el segmento mayorista por sexta jornada consecutiva, logrando borrar por completo la baja que había protagonizado desde comienzos de año. Con este movimiento, el tipo de cambio de referencia en la plaza oficial acumula un incremento del 4,5% en lo que va de junio, regresando a los niveles exhibidos a principios de enero y quedando al borde de tocar su máximo anual.
Esta aceleración expone un incremento en el riesgo para quienes apostaban por estrategias de carry trade, especialmente al considerar que el techo de la banda de flotación —actualmente fijado en $1.796,13— todavía se encuentra distante. A esto se le suma la proximidad del segundo semestre del año, un período caracterizado estacionalmente por una menor oferta de divisas debido a la culminación de la cosecha gruesa en el sector agropecuario.
En la última rueda, el billete mayorista ganó $10 para cerrar en $1.471,5 para la venta, manteniendo una brecha del 22,1% respecto al techo del esquema de bandas cambiarias, en una jornada donde las operaciones de contado en el mercado abierto superaron los u$s645,7 millones. En el mercado de futuros de ROFEX, los contratos operaron con alzas de hasta el 0,7% en los tramos correspondientes a 2026. Los operadores estiman que el tipo de cambio mayorista se ubicará en $1.474,5 para fines de junio y que trepará a los $1.647,5 para el cierre del año, sobre un monto total operado que alcanzó los u$s1.657 millones.
Al respecto, el economista Gabriel Caamaño destacó que el interés abierto (OI) registró un fuerte salto en los futuros de dólar en el ROFEX, anotando 224.500 contratos adicionales, lo que equivale a unos u$s224,5 millones. Con este último movimiento, el acumulado mensual se posiciona en +740.000 contratos (+u$s740 millones), mostrando tasas implícitas a la baja en la parte corta y media de la curva de rendimientos.
Por su parte, el economista Gustavo Ber indicó que la divisa norteamericana se mantiene dentro de una tónica ordenada y gradual. El analista remarcó que dicha dinámica viene acompañada por una visible desaceleración en el ritmo de compras del Banco Central (BCRA) con el fin de morigerar el deslizamiento cambiario, extendiendo la acumulación de activos internacionales pero sin afectar el proceso de desinflación de la economía local.
En la pizarra minorista del Banco Nación (BNA), la cotización oficial de la divisa trepó $10 para ubicarse en los $1.440 para la compra y $1.490 para la venta, lo que impulsó de forma directa al denominado dólar tarjeta a posicionarse en los $1.937. En tanto, el promedio de entidades financieras privadas que elabora diariamente la autoridad de la banca central se ubicó en los $1.491,13.
Las cotizaciones alternativas e informales también se acoplaron de forma directa al movimiento alcista de la plaza oficial. El dólar MEP avanzó un 1,5% para quedar en un promedio de $1.506,68, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) ascendió un 1,7% hasta establecerse en los $1.555,21. Por su lado, en el mercado informal de la city porteña, el dólar blue subió y cerró la rueda comercial a $1.505 para la venta.
Finalmente, el Banco Central logró extender su racha compradora en el mercado de cambios, aunque operando a un ritmo considerablemente más moderado que en las semanas previas. La autoridad monetaria cerró la última jornada con compras netas por u$s50 millones. Con este saldo positivo, las adquisiciones acumuladas en lo que va del año 2026 ascendieron a un total de u$s10.903 millones.