Una joven de 18 años terminó aprehendida por las fuerzas de seguridad luego de protagonizar un violento ataque de furia contra las instalaciones y el personal de salud del establecimiento médico local.
El incidente motivó el inmediato despliegue del personal policial del Comando de Patrullas, que arribó al centro asistencial tras un reiterado pedido de auxilio coordinado a través del servicio de emergencias 911 por parte de los trabajadores que se encontraban de guardia.
De acuerdo con la información recabada por los agentes policiales, la violenta reacción de la joven se produjo en el doloroso contexto del fallecimiento de un familiar directo. La acusada, acompañada por otros allegados de la persona fallecida, se encontraba en el lugar exigiendo de forma vehemente explicaciones precisas a los profesionales de turno sobre la atención médica recibida durante la internación.
Sin embargo, los reclamos salieron de cauce rápidamente:
La joven de 18 años arremetió físicamente contra la infraestructura del lugar, ocasionando la rotura total de una puerta de vidrio en el sector de acceso a la guardia.
De forma simultánea, profirió graves amenazas verbales contra los médicos y enfermeros que intentaban contener la situación.
Tras lograr controlar los desmanes, la policía procedió a la aprehensión de la mujer y su posterior traslado a la comisaría con jurisdicción en la zona. Desde la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) en turno se dispuso el inicio formal de las actuaciones correspondientes bajo la carátula penal de "Daño y Amenazas".
En el lugar de los hechos se solicitó de forma complementaria la intervención de los peritos de la Policía Científica para constatar y documentar los destrozos materiales. Asimismo, los investigadores judiciales ya procuran recopilar los registros de las cámaras de seguridad internas de la clínica para esclarecer de manera fehaciente la mecánica de los acontecimientos.
Por último, respecto a la persona que desencadenó el luctuoso escenario, las autoridades informaron que no existían impedimentos legales ni requerimientos forenses pendientes, por lo que se autorizó de manera normal la realización de la sepultura a sus familiares.