Momentos de extrema tensión y violencia se vivieron este lunes por la mañana en el recinto del Concejo Deliberante durante el desarrollo de la Comisión de Movilidad Urbana. Lo que debía ser un debate legislativo formal sobre los proyectos para regular las aplicaciones digitales de transporte urbano (como Uber o Cabify) terminó transformándose en un bochornoso espectáculo público con agresiones físicas directas entre los trabajadores de ambos sectores.
La confrontación, que involucró a decenas de personas, se originó inicialmente en la barra —el sector destinado al público asistente—. Sin embargo, las disputas verbales escalaron rápidamente a golpes de puño y empujones que desbordaron los límites físicos de las barandas, trasladando la pelea directamente al sector donde se ubican las bancas de los concejales. Las impactantes imágenes del tumulto quedaron completamente registradas a través de la transmisión oficial del cuerpo legislativo.
A medida que la tensión aumentaba, la situación se volvió incontrolable. Además de las trompadas, los implicados comenzaron a arrojarse vasos de vidrio, los cuales impactaron cerca de las bancadas de los bloques opositores, quienes observaron los incidentes con asombro y pasividad ante la velocidad de los hechos.
"Muchachos, por favor", intentó llamar a la cordura en reiteradas oportunidades el presidente de la comisión, Guido García (Coalición Cívica), sin obtener ningún tipo de respuesta favorable por parte de los manifestantes.
Debido a la magnitud del escándalo, el propio presidente del Concejo Deliberante, Emiliano Recalt, cuyas oficinas se encuentran a escasos metros, debió intervenir en el lugar. En medio del griterío, una voz captada por los micrófonos de la transmisión oficial sugirió una salida inmediata: “Che, levantá la sesión y pedí seguridad para la próxima”. Segundos después, García dio por concluido el encuentro de manera abrupta: "Dada la situación, vamos a dar por finalizada la comisión".
La reunión ya se perfilaba compleja debido a las tensiones sectoriales acumuladas durante las últimas semanas, pero la realidad terminó superando cualquier previsión negativa. El orden del día presentaba tres ejes clave:
Proyecto de la Coalición Cívica: El debate sobre este expediente no pudo avanzar debido a que el Poder Ejecutivo local continúa sin enviar un informe técnico que le fue solicitado hace más de dos meses.
Propuesta de la Unión Cívica Radical (UCR): Buscaba modificar las regulaciones vigentes vinculadas al sector de los taxistas. En este punto, la concejala Vilma Baragiola insistió firmemente en la necesidad de contar con las respuestas del gobierno, también demoradas.
El detonante: El tercer punto correspondía a un proyecto propio presentado por la Asociación Civil Conductores Unidos, entidad que nuclea a los trabajadores de aplicaciones. Las escaramuzas comenzaron justamente mientras exponía el presidente de dicha organización, Facundo Setzes. En pocos segundos el control se diluyó y, según los registros fílmicos del propio Concejo, el propio Setzes quedó expuesto como uno de los activos partícipes de los golpes de puño.