El día después de la final perdida ante Belgrano de Córdoba dejó secuelas profundas en el mundo River. La amargura, la bronca y la desilusión de los hinchas se transformaron rápidamente en reproches virtuales, y uno de los principales apuntados por el subcampeonato fue Lautaro Rivero. Tras sufrir un implacable aluvión de críticas e insultos en sus redes sociales, el joven defensor central tomó una tajante determinación: desactivó por completo su cuenta oficial de Instagram.
El usuario @lautarorivero_03, una cuenta que sumaba casi 330 mil seguidores y servía como canal de contacto directo con la gente, pasó a figurar como "no disponible" pocas horas después del pitazo final de Yael Falcón Pérez.
El zaguero, cuyo rendimiento general venía mostrando signos de declive en los últimos compromisos del equipo conducido por Eduardo Coudet, volvió a cometer un error determinante en el momento menos oportuno. Durante el segundo tiempo de la final en Córdoba, Rivero tapó un remate rival extendiendo el brazo de manera antinatural, una acción idéntica a la que protagonizó frente a Boca Juniors en el último Superclásico.
Aunque la jugada despertó reclamos de todo el banco millonario, el árbitro —con el aval del VAR— cobró la pena máxima. Nicolás "Uvita" Fernández cambió el penal por gol para desatar la remontada cordobesa por 3 a 2, sentenciando las aspiraciones del conjunto de Núñez. Para gran parte de la parcialidad de River, el error colmó la paciencia, multiplicando los pedidos de "fin de ciclo" para el futbolista en las plataformas digitales.