Boca empató 1-1 con Cruzeiro en La Bombonera por la quinta fecha del grupo D de la Copa Libertadores y complicó su clasificación a los octavos de final. El equipo de Claudio Úbeda quedó con siete puntos, uno menos que el conjunto brasileño, y podría terminar la jornada fuera de la zona de clasificación.
El Xeneize abrió el marcador a los 15 minutos del primer tiempo con un gol de Miguel Merentiel, que empujó un tiro libre ejecutado por Leandro Paredes. Pero Cruzeiro igualó a los ocho minutos del complemento con una aparición de Fagner, libre de marca dentro del área. A pesar de que la visita quedó con diez jugadores a los 22 minutos por la expulsión de Gerson tras una dura infracción sobre Paredes, Boca no logró aprovechar la superioridad numérica.
El equipo argentino generó varias situaciones claras, pero volvió a chocar con el arquero Otavio y con su propia falta de precisión en los metros finales. Sobre el cierre, una supuesta mano en el área brasileña desató la protesta generalizada del plantel local, que reclamó revisión en el VAR antes del pitazo final.
Tras el partido, Paredes negó versiones de un cortocircuito con Juan Román Riquelme, con quien se retiró del estadio. “Ahora dicen que nos peleamos de nuevo. Me peleo todos los días con él, según ustedes. No le doy bola”, ironizó ante los medios. También expresó su malestar con el arbitraje del venezolano Jesús Valenzuela: “La última para mí es mano. Es raro que no la revisen”.
A pesar del resultado, el mediocampista se mostró optimista de cara a la definición del grupo: “Dependemos de nosotros. Jugamos de local y con nuestra gente”.
Boca cerrará la fase el jueves 28 de mayo a las 21.30 frente a Universidad Católica de Chile, también en La Bombonera. Cruzeiro recibirá a Barcelona de Ecuador en el mismo horario.