Los pasajeros de sus alrededores no tardaron en hacer las denuncias correspondientes. La pareja estaba en los asientos de la fila F del vuelo CM 836, proveniente de la capital panameña, cuando la situación escaló lo suficiente como para que la jefa de cabina decidiera iniciar una acción penal por "exhibicionismo". Al aterrizar, fueron trasladados directamente a la comisaría del aeropuerto de Fisherton, donde quedaron a disposición del Ministerio Público de la Acusación de Rosario.
El Código Aeronáutico argentino no tiene una norma específica para este tipo de situaciones, pero eso no los salva. La conducta viola los reglamentos sobre comportamiento de pasajeros y complica las facultades del comandante para mantener el orden a bordo. Según corresponda, puede derivar en causas contravencionales o penales, y la aerolínea tiene potestad para vetarlos de volar con ellos en el futuro. Un precio bastante caro para el momento.
El año pasado, una pareja británica en un vuelo de EasyJet le avisó a todos los pasajeros que iban a participar del "high mile club" antes de encerrarse en el baño. Resultado: arrestados al aterrizar en Alicante. En 2023, otro caso idéntico en la misma aerolínea terminó igual. La historia se repite, los finales también.