En medio de una temporada para el olvido, el vestuario blanco terminó de estallar: Federico Valverde fue hospitalizado tras un fuerte cruce con su compañero Aurelien Tchouameni.
Tras recibir el alta médica, el "Halcón" uruguayo rompió el silencio. Aunque admitió un "desencuentro" y una posterior discusión con el francés debido a la "frustración" por los malos resultados, Valverde negó que hayan llegado a los golpes de puño.
Según su versión, el corte en la frente y el traumatismo craneoencefálico que lo mandó al hospital fueron producto de un golpe "accidental" contra una mesa en medio de la acalorada charla. Sin embargo, el daño está hecho: por decisión médica, el volante se pierde el Clásico contra el Barcelona de este domingo 10 de mayo, un partido que define la suerte de LaLiga.

Lo que más ruido hizo en la prensa deportiva fue la acusación de Valverde sobre las filtraciones. El jugador de 27 años apuntó a que este tipo de discusiones deberían quedar puertas adentro y lanzó una frase letal: “Evidentemente acá hay alguien detrás que corre rápido con el cuento”.
Esta interna deja al equipo de Ancelotti contra las cuerdas. El domingo, el Real Madrid está obligado a ganar en el Camp Nou; si no lo logra, el Barcelona se coronará bicampeón frente a sus ojos, cerrando una de las peores campañas del club madrileño en años.