El partido arrancó parejo, con Racing manejando la pelota, pero fue el propio equipo de Avellaneda el que abrió el marcador... en su contra. Marco Di Césare convirtió en su propio arco a los 18 minutos en una de esas jugadas que el defensor va a querer olvidar rápido. Botafogo, más profundo en ataque, supo aprovechar cada descuido.
El segundo tiempo arrancó con otra cara. A los tres minutos, Adrián Martínez empató el partido y le devolvió la vida a la Academia. Racing manejó mejor la pelota y generó llegadas, pero cuando parecía que el resultado podía voltear, apareció Danilo dos Santos de Oliveira a los 29 minutos para poner el 2-1 definitivo.
Como si no alcanzara, en el tiempo agregado Facundo Cambeses vio la roja y dejó a Racing con diez. El cierre fue caótico para un equipo que, curiosamente, terminó con más posesión y más pases correctos que Botafogo. Tener la pelota no alcanza si no se convierte.
La derrota no es un golpe de nocaut, pero obliga a la Academia a reaccionar rápido si quiere seguir con chances de avanzar en el certamen continental. Los próximos partidos no admiten más tropiezos.