El debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo sumó un nuevo capítulo tras las declaraciones de Jensen Huang, CEO de Nvidia, quien advirtió que los agentes de IA no liberarán a los trabajadores de sus tareas, sino que podrían intensificar la presión laboral. Sus dichos se suman a un escenario donde, como ya analizamos, la automatización avanza, pero aún no resulta más barata ni más eficiente que el trabajo humano en la mayoría de los casos.
Durante una charla en la Escuela de Negocios de Stanford, Huang sostuvo que la IA permitirá hacer las cosas “más rápido, a mayor escala”, pero que eso no implicará menos trabajo para las personas. Por el contrario, afirmó que los agentes de IA “te acosarán, microgestionándote, y estarás más ocupado que nunca”. El concepto apunta a sistemas capaces de supervisar, corregir y orientar tareas en tiempo real, un rol históricamente asociado a mandos intermedios humanos.
El CEO también abordó el debate sobre el reemplazo masivo de trabajadores. Su postura coincide con la que ya había planteado en otras universidades: algunos puestos se volverán redundantes, pero el balance final será positivo. “Creo que vamos a crear más empleos. Habrá más gente trabajando al final de esta revolución industrial que al principio”, afirmó. Según Huang, la IA abre nuevas áreas de actividad y mejora la productividad de las tareas existentes.
Sin embargo, su análisis deja preguntas abiertas. Huang reconoció que los ingenieros informáticos están más ocupados que nunca, algo esperable en un sector en expansión. Pero no profundizó en qué ocurrirá con los trabajadores cuyas tareas no están directamente vinculadas al desarrollo o gestión de sistemas de IA, y que podrían enfrentar procesos de reemplazo antes de que surjan nuevas oportunidades laborales.
Este punto conecta con lo que publicamos días atrás: hoy la IA sigue siendo más cara que el trabajo humano en la mayoría de los casos, según estudios del MIT y declaraciones de ejecutivos de Nvidia. La automatización total no es económicamente viable en amplios sectores, y la tecnología funciona más como complemento que como sustituto directo.
En otra intervención reciente, en la Columbia Business School, Huang sintetizó su visión con una frase que reencuadra el debate: “La IA no te va a quitar el trabajo; quien la utilice te lo quitará”. Para el CEO, el riesgo no es la tecnología en sí, sino la velocidad con la que algunos trabajadores y empresas adopten estas herramientas.