El clima de hostilidad que se vivió durante los 90 minutos en el Estadio Mineirão no se detuvo con el silbatazo del uruguayo Esteban Ostojich. Tras concretarse el 1-0 a favor de Cruzeiro, la frustración de Boca Juniors y la euforia brasileña chocaron en un final cargado de incidentes que encendió las alarmas de la Conmebol.
"Ayrton Costa":
— ¿Por qué es tendencia? (@porquetendencia) April 29, 2026
Por la pelea entre futbolistas de Boca y Cruzeiro tras el partido de #Libertadores pic.twitter.com/P4GEoB5l4V
Apenas terminó el encuentro, la tensión acumulada por un partido friccionado estalló en el centro de la cancha. Los protagonistas principales del tumulto fueron Matheus Pereira y Ayrton Costa, quienes se cruzaron en una discusión que rápidamente derivó en empujones y recriminaciones cara a cara.
Intervención: El resto de los jugadores y los cuerpos técnicos debieron intervenir para separar y evitar que la situación pasara a mayores, aunque el clima de nerviosismo persistió hasta que los equipos ingresaron a los túneles.
El descontrol no fue exclusivo de los futbolistas. Durante el entretiempo ya se habían registrado provocaciones cruzadas entre las parcialidades, lo que obligó a la intervención de la seguridad privada y la policía militar.
Sin embargo, el hecho más grave ocurrió en plena tribuna:
Detención: Un hincha de Boca fue identificado y detenido por la policía brasileña tras realizar presuntos gestos racistas hacia la hinchada local.
Sanciones: Cabe recordar que la Conmebol mantiene una política de "tolerancia cero" ante estos episodios, por lo que el club de la Ribera podría enfrentar fuertes multas económicas y sanciones para su estadio en las próximas fechas.
Más allá de lo extra-futbolístico, la derrota caló hondo en el plantel de Claudio Úbeda. Al perder el invicto, Boca no solo deja pasar la oportunidad de sellar su pase a octavos de manera anticipada, sino que ahora queda obligado a traerse un buen resultado de su próxima visita a Guayaquil para no comprometer su posición en el Grupo D.