La industria nacional atraviesa uno de sus momentos más críticos de la última década. Según los datos presentados por Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), el sector manufacturero ha perdido 79.672 puestos de trabajo registrados desde diciembre de 2023, marcando un cambio drástico en la estructura laboral del país.

Desde la organización denuncian que las fábricas están atrapadas en una dinámica asfixiante. Por un lado, los costos en pesos suben velozmente (tarifas, insumos) mientras que el tipo de cambio oficial permanece prácticamente planchado.
A esto se le suma:
Cierre de empresas: Desde la asunción del actual gobierno, 2.993 fábricas debieron bajar sus persianas definitivamente.
Caída de la actividad: En febrero, la producción industrial se contrajo un 8,7% interanual, encadenando ocho meses de caída consecutiva.
Consumo en baja: El mercado interno se achicó un 3,1%, lo que obliga, según el informe, a que el 60% de los consumidores se endeuden para comprar comida.
El dato más alarmante del informe técnico de IPA se centra en lo que va del corriente año. De los 7.593 empleos registrados que se perdieron en toda la economía argentina frente a diciembre de 2025, un total de 7.336 pertenecen exclusivamente a la industria. Esto significa que casi la totalidad del empleo perdido este año es del sector manufacturero.