La situación del sistema sanitario argentino ha entrado en una fase crítica. Según datos recopilados por ministros de salud provinciales y diversos organismos técnicos, el ajuste en las partidas presupuestarias está teniendo un impacto directo y letal en la población, especialmente en los sectores más vulnerables y en los adultos mayores.
Aumento de enfermedades: En 2025 se registraron subas impactantes en patologías que estaban bajo control: Hepatitis A (+253%), Sarampión (+1700%) y Coqueluche (+474%).
Mortalidad: Se reportó un incremento de 0,5 puntos en la mortalidad infantil y un preocupante 37% en la mortalidad materna durante el último periodo analizado, vinculado a la falta de medicamentos críticos y el debilitamiento de programas nacionales.
Medicamentos: La eliminación del Plan Remediar (que llegaba a 16 millones de personas) y el recorte en el PAMI han dejado a 1 de cada 4 adultos mayores sin cobertura total de sus remedios esenciales.
El informe detalla que el Ministerio de Salud nacional ejecutó un 40% menos de presupuesto entre 2023 y 2025. Esto se tradujo en:
Vacunas: En 2024 el envío de dosis a las provincias cayó un 26% (de 50 a 37 millones de dosis). Para este 2026, varias provincias denuncian que algunos componentes del calendario nacional directamente no están llegando.
Hospitales y Clínicas: Los hospitales nacionales sufrieron recortes del 34%. Además, en lo que va del actual gobierno, ya cerraron 277 clínicas privadas en todo el país por la inviabilidad económica.
PAMI: La obra social de los jubilados sufrió un recorte del 41,3% en términos reales, manteniendo una deuda millonaria con prestadores y médicos de cabecera.