La tregua duró poco. A pesar de los anuncios de apertura realizados el último viernes, el Estrecho de Ormuz vuelve a ser el epicentro de una crisis energética global. Las negociaciones entre la administración de Donald Trump y el gobierno iraní entraron en un nuevo "impasse", provocando el cierre del paso estratégico y una reacción inmediata en los mercados.
Según datos de la Agencia Noticias Argentinas, el petróleo Brent —de referencia para el mercado argentino— subió un 5% en las últimas horas, posicionándose en los US$ 95.
El contraste: Hace apenas una semana, con los rumores de acuerdo, el barril había operado por debajo de los US$ 85.
La tendencia: Los analistas internacionales advierten que, de mantenerse el bloqueo, el precio romperá la barrera de los US$ 100 antes de que termine la semana.
La reapertura "completa" que se había comunicado el viernes parece haber chocado con nuevos condicionamientos. La falta de consenso sobre el levantamiento total de las sanciones estadounidenses y el control militar iraní en el estrecho generaron declaraciones contradictorias que el mercado leyó como un regreso a la hostilidad.
Para Argentina, y especialmente para ciudades con fuerte actividad logística como Necochea y Quequén, este escenario es preocupante. La suba del crudo internacional presiona directamente sobre la estructura de costos de las petroleras locales.
Si el Brent consolida su posición cerca de los tres dígitos, es muy probable que veamos un nuevo reajuste en los precios de la nafta y el gasoil en el corto plazo, afectando no solo a los particulares sino también al transporte de cereales en plena temporada.