Lo que durante años fue un goteo incesante de crisis, deudas y parates productivos, finalmente llegó a su punto de quiebra. Literalmente. La cúpula de SanCor Cul presentó formalmente el pedido de quiebra ante el Juzgado de Primera Instancia de Rafaela, admitiendo que la empresa se encuentra en un estado de "insolvencia patrimonial definitiva".
La situación financiera que describe el expediente judicial es catastrófica. La empresa no solo perdió su capacidad de producción, sino que se hundió en un rojo financiero del que no pudo salir:
Deuda total: Se estima en u$s 120 millones.
Acreedores: Hay 2.702 particulares y empresas reclamando pagos.
Deuda estatal: Debe más de $ 48.000 millones a ARCA (entre capital e intereses).
Situación laboral: La firma debe ocho meses de sueldo y el aguinaldo a la mayoría de sus operarios. Se estima que la deuda salarial total ronda los $ 20.000 millones.Plantas en riesgo y el rol del gremio
La mayor preocupación hoy recae sobre los miles de trabajadores y las comunidades que dependen de la láctea. El gremio ATILRA señaló que la empresa se sostuvo este último tiempo "con el patrimonio de los trabajadores", ante la falta de pago de aportes y salarios.
Actualmente, el foco de incertidumbre está puesto en las tres plantas que SanCor mantiene activas en la provincia de Córdoba (Devoto, Balnearia y La Carlota). Hasta el momento, no hubo comunicación oficial sobre si estas plantas seguirán operativas durante el proceso de quiebra o si cerrarán sus puertas definitivamente.
La crisis de SanCor también tiene un capítulo penal. Recientemente, los expresidentes de la firma, José Pablo Gastaldi y Alberto Eduardo Sánchez, fueron procesados por la presunta apropiación indebida de $ 1.600 millones que debían destinarse a los aportes jubilatorios de los empleados. La Justicia federal les trabó un embargo de $ 90 millones a cada uno.
El próximo jueves 30 de abril, se llevará a cabo una asamblea extraordinaria de tamberos en Sunchales. Allí, los socios de la cooperativa deberán ratificar lo actuado por la conducción y tratar formalmente el pedido de quiebra.
Aunque desde el gremio intentan mostrar optimismo hablando de una "nueva etapa para que la marca florezca", la realidad indica que SanCor, tal como la conocimos, ha dejado de existir.