El papa León XIV iniciará este viernes su primera gira sudamericana con escalas en Uruguay, Argentina y Perú. Tras su llegada a Montevideo, el pontífice arribará a Buenos Aires el próximo domingo 8 de noviembre para cumplir con una agenda pastoral que incluye misas multitudinarias en el Monumento a los Españoles, la Basílica de Luján y la ciudad de Córdoba.
La visita se desarrollará en un contexto de fricción entre la Conferencia Episcopal Argentina y el Poder Ejecutivo. Un informe del CEIL-Conicet reveló que el 95% de los documentos emitidos por los obispos desde 2024 contiene posturas críticas hacia la política social del Gobierno. Las principales diferencias se concentran en el impacto del ajuste sobre jubilados, personas con discapacidad y los sectores de menores recursos.
Desde la Casa Rosada, las negociaciones encabezadas por Karina Milei buscaron enfocar la actividad como un acontecimiento estrictamente religioso. El secretario de Culto de la Nación, Agustín Caulo, remarcó que se trata de una gira apostólica y pidió no politizar la llegada del pontífice. No obstante, el programa de actividades incluye un encuentro con dirigentes sindicales en la Universidad Católica y una recorrida por el Pequeño Cottolengo Don Orione.
El operativo de seguridad previsto para la estadía papal será el más desplegado en la historia reciente del país. Se espera que cerca de siete millones de personas se movilicen para seguir las distintas ceremonias en el área metropolitana de Buenos Aires. Tras completar sus compromisos en Argentina hasta el 11 de noviembre, la comitiva del Vaticano continuará su itinerario oficial hacia Perú.