La 51° Peregrinación Juvenil a Luján concluyó con un mensaje de fuerte peso institucional por parte del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien utilizó la homilía central para trazar un diagnóstico crítico sobre el clima político y social del país. El prelado reclamó el fin de la violencia verbal y física en la discusión pública argentina.
A poco más de un mes de la llegada del papa León XIV a la Argentina, las palabras de la máxima autoridad de la arquidiócesis porteña apuntaron de lleno a la polarización. García Cuerva advirtió que el Santo Padre encontrará una Argentina dividida por la grieta. En ese sentido, sostuvo que la visita papal responderá a la necesidad de confirmar la fe en un tejido social severamente deteriorado por las disputas partidarias.
"García Cuerva": Por su discurso en la misa central por la Peregrinación a Luján https://t.co/WrC7fq6lbL
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El sermón pronunciado en la explanada de la Basílica combinó el llamado a la convivencia democrática con un repaso explícito de las asignaturas pendientes en materia social. El obispo instó a terminar con las descalificaciones mutuas para atender a los sectores más postergados. Durante su alocución, enumeró la situación de los jubilados, la falta de empleo formal, el drama del consumo de drogas en los adolescentes y la cantidad de personas que duermen en la calle.
En otro tramo de su discurso, el representante eclesiástico vinculó las demandas locales con las prioridades de la Santa Sede. García Cuerva enfatizó que el Papa exige garantizar la alimentación básica y la educación de la infancia. Asimismo, remarcó la importancia de San Francisco de Asís como figura de referencia para promover el respeto hacia quienes sostienen posiciones ideológicas opuestas dentro del mapa político nacional.
Para cerrar su intervención ante la multitud de peregrinos, el prelado recurrió a una pincelada de historia personal que sintetiza la frustración colectiva frente a la crisis recurrente. El arzobispo recordó la promesa que le hacía su abuelo sobre la recuperación definitiva del país, señalando que tras varias décadas la Argentina continúa sumida en las mismas dificultades estructurales.