De acuerdo con el informe técnico elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres & Asociados (OJF), el indicador acumula una caída del 7,9% en los primeros ocho meses de 2026. El volumen registrado en el octavo mes del año equivale apenas al 18,6% del Producto Bruto Interno, una tasa calificada como insuficiente por los analistas para sostener el desarrollo económico del país.
El desglose sectorial expone un desempeño frágil en los principales motores de la inversión. La compra de maquinaria y equipo registró en agosto una baja anual del 4,1%, donde los equipos de origen nacional sufrieron la mayor contracción con un 5,3%, mientras que la adquisición de bienes importados descendió un 3,1%. Con estos números, la división de maquinaria acumula una caída del 11,4% en lo que va del año. Por su parte, la inversión destinada al sector de la construcción se redujo un 7,1% interanual, marcando el retroceso más pronunciado de los últimos cuatro meses y consolidando una baja acumulada del 3,6%.
Desde la consultora señalaron que, si bien la inversión continúa mostrando una dinámica débil, la caída interanual de agosto mostró una leve moderación respecto de los períodos previos, explicada fundamentalmente por una desaceleración en la baja de importación de equipos. No obstante, remarcaron con preocupación que el rubro de la construcción no logra encaminarse en un sendero de recuperación duradera.
Respecto de las perspectivas para los próximos meses, el estudio privado prevé una moderación gradual de las cifras negativas, en consonancia con una eventual mejora de la actividad general y el ordenamiento de las variables macroeconómicas. Asimismo, el informe concluye que el avance gradual de las iniciativas enmarcadas en el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) debería comenzar a compensar la retracción en el sector manufacturero, aunque advierte de manera explícita sobre la incertidumbre que rodea al ritmo efectivo de ejecución de dichos proyectos.