El encuentro, que tuvo como anfitrión al jefe comunal local Juan Andreotti, contó con la participación de intendentes bonaerenses como Federico Otermín (Lomas de Zamora), Gustavo Menéndez (Merlo), Marisa Fassi (Cañuelas) y Gastón Granados (Ezeiza), entre otros referentes del denominado informalmente "Grupo AFA".
Durante la jornada, Massa expuso un detallado panorama sobre la coyuntura macro y microeconómica nacional, mientras que los jefes territoriales manifestaron su creciente preocupación por el nivel de endeudamiento que atraviesan las familias y las consecuentes dificultades que esto genera en la gestión diaria de los distritos. En materia de desarrollo local e infraestructura, los dirigentes coincidieron en la urgencia de dar impulso a obras clave para la conectividad y la producción provincial, entre las que destacaron la extensión del Camino del Buen Ayre (Camino Perón) y las mejoras en la Ruta 6, además de potenciar programas de capacitación laboral para fortalecer el empleo local.
En el plano estrictamente político, la reunión estuvo atravesada por la necesidad de preservar la cohesión interna del espacio para consolidar una alternativa electoral frente a la gestión del presidente Javier Milei. Si bien se abordó la discusión en torno a las reelecciones de los intendentes —un punto donde Massa ratificó su postura histórica en contra sin que ello signifique un obstáculo para el diálogo—, la prioridad expresada por los dirigentes estuvo puesta en evitar fracturas y garantizar la competencia interna ordenada. Al ser consultado sobre su proyección personal, el exministro de Economía evitó centrarse en una candidatura individual y definió su rol principal como el de ser el "arquitecto de la unidad" del peronismo y su posterior ampliación hacia otros sectores aliados.