Ante el juez Ernesto Juliano, titular del Juzgado Correccional N° 1, y en el cierre de una conmovedora jornada de alegatos, el acusado se dirigió de manera directa a los allegados de la víctima en el recinto.
Luego de escucharse las exposiciones finales de la Fiscalía, la querella y la defensa, Aprea optó por romper el silencio en uno de los momentos de mayor tensión y sensibilidad de la audiencia. Dirigiéndose a la sala, expresó:
"Yo quiero pedir perdón a la familia, entiendo su dolor y lo comprendo. Espero que el día de mañana puedan encontrar un poco de paz. Yo siempre, todos los días, pienso en eso. Todos los días le pido a Dios que puedan encontrar un poco de paz."
Con la conclusión de los alegatos de las partes y las palabras finales del imputado, el juez Ernesto Juliano dio por finalizado el debate oral. El magistrado fijó la fecha para la lectura del veredicto y eventual sentencia, instancia en la que se determinará la responsabilidad penal de Marcos Aprea respecto del hecho ocurrido en Necochea y se dará cierre a la primera etapa judicial del caso que conmovió a la comunidad educativa y local.