Además de la indemnización de 567 millones de dólares, la Justicia le ordenó a la compañía tecnológica la adopción obligatoria de un conjunto de medidas de seguridad sin precedentes para resguardar a los usuarios menores de edad.
El fallo impone transformaciones sustanciales en la operatividad de las aplicaciones. Entre las disposiciones judiciales encomendadas se destaca el establecimiento de límites mensuales al tiempo de uso para adolescentes, junto con restricciones en el envío de notificaciones. A su vez, se exigió un control más estricto para impedir el contacto directo de adultos con menores y la aplicación de salvaguardias específicas en el funcionamiento de los chatbots de inteligencia artificial. La sentencia también obliga a reforzar las revisiones internas ante denuncias por material de abuso sexual infantil.
Esta condena corresponde a la segunda fase de un proceso judicial que tuvo un primer revés para la firma en marzo pasado. En aquella instancia, la Justicia le ordenó a la empresa pagar 375 millones de dólares en sanciones civiles al comprobarse infracciones a las leyes de protección al consumidor por falsear datos sobre la seguridad real de Facebook e Instagram para el público infantil.
Tras conocerse la resolución, el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, calificó la medida como un triunfo fundamental para las familias que exigen entornos digitales protegidos. Por su parte, desde la cúpula de Meta confirmaron que apelarán la sentencia, argumentando que las acusaciones tergiversan los hechos y defendiendo sus políticas de protección hacia la juventud.