Escritor, periodista, poeta, ensayista e historiador, Rojas falleció un día como hoy en 1957. Su vasta trayectoria dejó una huella imborrable tanto en el ámbito universitario como en la preservación del patrimonio cultural del país.
Nacido en Tucumán el 16 de septiembre de 1882 y criado en Santiago del Estero, Rojas se trasladó a Buenos Aires tras la muerte de su padre. Allí comenzó la carrera de Abogacía, aunque pronto la abandonaría para dedicarse por completo a las letras.
A pesar de no haberse graduado formalmente en la universidad, su enorme capacidad intelectual y dedicación lo llevaron a marcar hitos fundamentales en la educación superior:
Creador de espacios clave: Fue profesor de Literatura castellana, creó la primera cátedra de Literatura Argentina en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y fundó el Instituto de Literatura Argentina en la Facultad de Filosofía y Letras.
Rectorado en la UBA: Encabezó la casa de altos estudios durante el período 1926-1930.
Obra monumental: Entre 1917 y 1922 redactó Historia de la Literatura Argentina, una célebre investigación de cuatro mil páginas distribuidas en nueve tomos que se publicó en 1949.
"La argentinidad está constituida por un territorio, por un pueblo, por un estado, por un idioma, por un ideal que tiende cada día a definirse mejor. Ahora mismo, con estas breves páginas, estamos tratando de definirlo", escribió Rojas en su obra cumbre.
El decreto que instauró la conmemoración en 1982 destacó que Ricardo Rojas "encarna una preocupación argentina de preservar y difundir las características de la cultura nacional".
Ese compromiso quedó materializado en la casona donde vivió durante 29 años junto a su esposa Julieta Quinteros, ubicada en la calle Charcas 2837 de la Ciudad de Buenos Aires. Cumpliendo con el deseo del escritor, la propiedad fue transferida al Estado y transformada en el Museo y Biblioteca Ricardo Rojas en 1958.