El conjunto "Xeneize" sufrió una categórica derrota por 3 a 0 ante Deportivo Riestra en el Estadio Guillermo Laza, dejando un rendimiento futbolístico que encendió las alarmas en el cuerpo técnico.
En la conferencia de prensa posterior al encuentro, el entrenador Rodolfo Arruabarrena no ocultó su frustración por la falta de profundidad y la escasa agresividad ofensiva de su equipo durante los 90 minutos de juego:
"Me dio la sensación de que se podrían haber jugado 60 minutos más y aún así no les íbamos a poder entrar nunca", sentenció el "Vasco" con dureza.
Más allá del resultado adverso, lo que más inquietó al DT fue la respuesta anímica del plantel en el terreno de juego frente a la adversidad:
Falta de reacción: "No inquietamos, no tuvimos ni las ganas ni el ímpetu de ir a buscar un gol, y eso es lo que más me preocupa", remarcó.
El mensaje hacia afuera: Lejos de responsabilizar a sus futbolistas, el DT asumió la carga del tropiezo: "Que quede claro que soy el culpable. Trabajaré para pensar en el partido en Chile y tratar de conseguir el resultado que necesitamos".
Esta caída frena el impulso que traía el estratega en su inicio de ciclo, donde venía de cosechar dos triunfos consecutivos frente a Sarmiento por Copa Argentina y O'Higgins por la Copa Sudamericana.
El foco de Boca deberá cambiar de inmediato. Este jueves volverá a verse las caras frente a O'Higgins en Chile por el certamen continental, un duelo clave para el cual Arruabarrena pidió fortaleza mental: "Me preocupa que no sepamos levantarnos de esta derrota".
A su vez, al ser consultado sobre el mercado de pases y las carencias en el ataque, el DT reconoció que la comisión directiva continúa trabajando en la llegada de un centrodelantero para suplir la baja por lesión del atacante paraguayo Adam Bareiro.