Una investigación revelada por el prestigioso medio estadounidense The Athletic confirmó que el Grupo de Copenhague —organismo internacional encargado de monitorear la integridad de las competencias deportivas— emitió alertas por movimientos millonarios e inusuales en los mercados de apuestas en al menos dos encuentros protagonizados por la Roja.
El organismo de integridad analizó los 104 partidos del torneo, pero colocó 15 bajo vigilancia especial y emitió un total de siete "alertas amarillas". En el caso de España, las sospechas se concentran en dos momentos específicos de la fase de grupos:
España vs. Cabo Verde (0-0): Las alarmas saltaron tras registrarse una apuesta acumulada de 4,8 millones de dólares en una sola plataforma asegurando que España no ganaría el encuentro, una cifra atípica y desproporcionada para la primera fase.
España vs. Arabia Saudita: Un gol anulado a Ferrán Torres generó una revisión del VAR que se extendió durante casi tres minutos y medio, lapso en el que se detectó una actividad frenética y anómala en los mercados de apuestas en vivo.
A nivel global, la industria de las apuestas durante este Mundial alcanzó la astronómica cifra de 240.000 millones de dólares, duplicando los volúmenes registrados en Qatar 2022.
El informe del Grupo de Copenhague no solo salpica al seleccionado español, sino que también pone en entredicho el accionar de la propia FIFA ante situaciones arbitrales e institucionales extrañas:
Expulsión en Sudáfrica: Se investiga la tarjeta roja mostrada al jugador sudafricano Themba Zwane a los 84 minutos del partido inaugural ante México.
El caso Folarin Balogun (Estados Unidos): El delantero estadounidense fue expulsado frente a Bosnia y Herzegovina. Sin embargo, una conocida casa de apuestas abrió sorpresivamente un mercado sobre si el jugador estaría disponible ante Bélgica. Tres días después, la FIFA suspendió la sanción del delantero —siendo el único de los 15 expulsados del torneo en recibir este beneficio—, permitiéndole jugar. El organismo de integridad solicitó explicaciones formales a la FIFA por este hecho.