El campeón del mundo en México 1986 apuntó de manera directa contra quienes pusieron en duda la entrega del plantel conducido por Lionel Scaloni y liderado por Lionel Messi.
El exdefensor fue categórico al defender el honor del grupo y remarcó la gravedad de instalar sospechas de ese tipo: “Nos subestiman a los jugadores de fútbol”.
Ruggeri admitió que decidió hacerse presente para hablar del tema tras quedar estupefacto por los rumores sobre un presunto arreglo del partido decisivo: "Yo no iba a venir, pero después de las cosas que escuché...", señaló.
A la hora de desarmar las especulaciones sobre supuestas presiones o acuerdos en las sombras, el Cabezón fue contundente:
Ataque a la ética deportiva: "Es de locos que alguien piense que le puedan decir a Messi que había que perder una final".
Reconocimiento al rival: Ruggeri pidió dejar de lado las excusas extradeportivas y analizar el partido desde lo estrictamente futbolístico. “Hay que reconocer que nos ganaron bien”, expresó en referencia al nivel mostrado por la selección española durante el encuentro.
Para cerrar su descargo, el exfutbolista valoró el proceso de la Selección Argentina, recordando que volver a jugar una final del mundo es un logro reservado para muy pocos y que la actitud de este grupo no merece ser puesta en duda por especulaciones sin fundamento.