El DT santafesino admitió tener los once nombres completamente definidos, y aunque prefirió no revelar la alineación completa por respeto a sus dirigidos, recurrió a su habitual carisma y complicidad con el sector de prensa para confirmar la presencia del actual mediocampista de Boca Juniors desde el arranque.
Scaloni no ahorró elogios a la hora de explicar qué le aporta el ex-PSG y Roma a la estructura futbolística de la Albiceleste en estas instancias definitivas:
"Estando él en la cancha, el equipo gira de otra manera. Cuando la pelota pasa por él se distribuye bien, encontramos jugadores a otras alturas y con un pase mucho más vertical. Para nosotros sigue siendo un jugador fundamental", detalló con contundencia el entrenador.
Paredes, que sumó valiosos minutos ingresando desde el banco en el agónico triunfo por 3-2 ante Cabo Verde en los 16avos de final, demostró estar listo para asumir el eje del mediocampo tras haber dejado atrás los problemas físicos.
Una de las grandes polémicas que dividió aguas entre los hinchas durante la fase de grupos fue la posición de Alexis Mac Allister como volante central, relegando a Enzo Fernández a jugar más adelantado. Scaloni aprovechó los micrófonos en Estados Unidos para desactivar cualquier teoría conspirativa o invento táctico de pizarrón: el cambio fue por pura necesidad física.
El técnico reveló que Leandro Paredes arrastraba una importante lesión muscular surgida en su último partido de Copa Libertadores con Boca (frente a Universidad Católica de Chile), llegando con lo justo y al límite al inicio de la cita mundialista. Ante ese panorama, el cuerpo técnico entendió que Alexis era el reemplazante natural e idóneo para ocupar ese bache, dado que Enzo venía con un ritmo y perfil mucho más ofensivo en su club.
Con Paredes al 100%, el mediocampo campeón del mundo se reestructura para buscar el equilibrio justo ante el siempre peligroso conjunto africano liderado por Mohamed Salah.