El Mundial 2026 comenzó con un clima intenso dentro y fuera de la cancha. En Ciudad de México, el seleccionado local venció 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Azteca, en un debut marcado por un operativo de seguridad sin precedentes. Casi 100.000 efectivos entre policía, militares y Guardia Nacional rodearon la zona, en un despliegue que buscó evitar incidentes ante la presencia de más de 20 protestas que intentaron acercarse al estadio.
El triunfo mexicano llegó con goles de Santi Giménez y Hirving “Chucky” Lozano, en un partido que el equipo controló desde el inicio. La presidenta Claudia Sheinbaum siguió el encuentro desde un polideportivo en la alcaldía Gustavo A. Madero, en un gesto orientado a mostrar cercanía y normalidad en medio del fuerte operativo. Tras el 2-0, la celebración se trasladó rápidamente a las calles de la capital, donde miles de hinchas coparon avenidas y plazas.
En paralelo, Guadalajara vivió su propio estreno mundialista con un partido vibrante: Corea del Sur derrotó 2-1 a República Checa tras una remontada en el segundo tiempo. El conjunto asiático mostró intensidad y velocidad para revertir un inicio desfavorable y quedarse con tres puntos clave en el Grupo A. El resultado deja a México y Corea en lo más alto de la zona, a la espera del duelo entre ambos del próximo jueves.
La organización del torneo en México quedó bajo la lupa por la magnitud del operativo y las protestas que reclamaron visibilidad en pleno debut. Sin embargo, el desarrollo de los partidos se dio sin incidentes mayores y con estadios colmados. El arranque dejó una postal clara: fútbol, tensión política y fiesta popular conviven en un Mundial que promete ritmo alto desde el primer día.