Los New York Knicks lograron un imposible: remontaron una desventaja máxima de 29 puntos (27 al término de la primera mitad) para derrotar a los San Antonio Spurs en el cuarto juego de las Finales de la NBA. Con esta épica victoria, el equipo de la Gran Manzana se pone 3-1 arriba en la serie y queda a un solo paso de gritar campeón por primera vez en 53 años.
La primera mitad fue una auténtica sinfonía de los Spurs, que recordaba a la versión coral y demoledora campeona de 2014. Sin embargo, el "tsunami de New York" apareció en el momento justo, impulsado por una dignidad deportiva implacable y una actitud completamente renovada en los dos últimos cuartos para firmar la máxima recuperación en la historia de las Finales.
Si Karl-Anthony Towns había sido el héroe de los primeros encuentros, esta segunda mitad de la serie le pertenece por completo a OG Anunoby. El alero se consolidó como un talento two-way (doble vía) de élite absoluta, combinando una efectividad demoledora en ataque con la jugada defensiva de la noche: una tapa crucial sobre De'Aaron Fox y la posterior invasión al rebote ofensivo para convertir el doble de la victoria.
| Estadística | Rendimiento de OG Anunoby (Juego 4) |
| Puntos Totales | 33 |
| Tiros de Campo (TC) | 10 / 15 (66.6%) |
| Triples Convertidos | 7 / 9 (77.7%) |
| Rebotes | 4 |
| Impacto Histórico | Mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA |
Por su parte, el capitán Jalen Brunson volvió a calzarse el traje de piloto de tormentas. Aunque las estadísticas frías marquen detalles menores, Brunson apareció como el termostato del equipo anotando 17 puntos en la segunda mitad, todos ellos en momentos calientes para mantener a flote la ilusión del Garden.
La contraescala de la euforia neoyorquina se vivió en el banco de los Spurs, que masticarán bronca durante los próximos días por haber dejado escapar un triunfo que tenían en el bolsillo. El cierre del partido expuso la falta de rodaje en escenarios de máxima presión para un plantel sumamente talentoso pero sumamente joven:
Tiros libres errados: Victor Wembanyama falló ejecuciones clave desde la línea de suspiros durante el último cuarto, impidiendo congelar la reacción local.
Manejo del reloj: De'Aaron Fox apresuró una transición tirando una bandeja apresurada cuando la lógica del juego dictaba retener la posesión para consumir los segundos finales del encuentro.
Es, a fin de cuentas, la primera postemporada de este núcleo de los Spurs. La historia de la NBA demuestra que para aprender a ganar a este nivel, primero se necesita padecer este tipo de caídas dolorosas que terminan de moldear el carácter de los futuros campeones.
"Los límites solo fueron construidos para derribarse. Que nunca te digan lo que podés o no podés hacer."
El destino de la temporada podría sellarse este mismo fin de semana. El próximo sábado 13 de junio, la serie se mudará a Texas para el quinto partido, donde San Antonio buscará estirar la agonía ante su gente y los Knicks intentarán dar el golpe definitivo para reescribir sus libros de historia.