El hallazgo sin vida de Daniel Antonio Osorio Peñaloza, socio y directivo de una empresa vinculada a Martín Menem, generó conmoción en el oficialismo y abrió una investigación que avanza con hermetismo. El cuerpo del venezolano de 46 años fue encontrado en un departamento del barrio porteño de Almagro, luego de que allegados alertaran que llevaba más de 24 horas sin responder mensajes.
Osorio era director suplente de Gen Tech Argentina SA, firma fundada por el actual presidente de la Cámara de Diputados, y también integraba otras sociedades relacionadas al dirigente riojano. Según fuentes policiales, un conocido ingresó al departamento con llave y encontró el cuerpo en la cama, sin signos de violencia visibles.
La presencia de Martín Menem en el lugar antes de la llegada del SAME y la Policía quedó asentada en los reportes oficiales y alimentó versiones internas sobre el vínculo operativo entre ambos. Desde el entorno libertario evitaron comentarios y se limitaron a señalar que el diputado se acercó por la relación laboral que mantenían.
La causa quedó caratulada como “muerte dudosa” y está a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 22, que ordenó la autopsia para determinar si el deceso se produjo por un edema pulmonar, como sugiere la primera hipótesis, o si existió otra causa.
El caso aparece en un momento de tensión política y judicial para el oficialismo, que mantiene reserva sobre los movimientos internos y evita pronunciarse públicamente mientras avanza la investigación.