Luego de la fuerte preocupación que se generó a nivel global el pasado domingo, el panorama alrededor de la salud de Lionel Messi sumó certezas y, fundamentalmente, un gran manto de tranquilidad. El Inter Miami emitió el parte médico oficial tras los estudios clínicos realizados al astro rosarino, descartando una lesión severa que pusiera en jaque su participación en la inminente cita mundialista.
De acuerdo a lo informado por la franquicia de Florida, el "10" sufrió una sobrecarga asociada a fatiga muscular en el isquiotibial izquierdo. La dolencia en la parte posterior de la pierna fue el motivo exacto por el cual el capitán solicitó el cambio a los 27 minutos del segundo tiempo en el vibrante triunfo de su equipo por 6-4 ante Philadelphia Union por la MLS.
El comunicado oficial de las Garzas no estipuló una fecha de regreso concreta a las canchas, argumentando que los tiempos de recuperación del futbolista dependerán estrictamente de su evolución clínica y funcional día a día.
A pesar de la cautela lógica del club de la MLS, el diagnóstico médico significó un bálsamo para el búnker de la Selección Argentina:
Lo positivo: Se constató que no existe un desgarro ni una ruptura de fibras musculares.
La estrategia: Messi regulará las cargas físicas de inmediato, evitando cualquier tipo de exigencia en los próximos compromisos locales en Estados Unidos.
El objetivo: Llegar en óptimas condiciones al predio de concentración para ponerse bajo las órdenes de Lionel Scaloni.