La emergencia hídrica volvió a tensar la relación entre el municipio y el sector rural. Tras el temporal que dejó caminos intransitables, canales desbordados y pérdidas productivas, el intendente Arturo Rojas encabezó una reunión con productores, entidades del campo, el EMSUR y funcionarios de Hidráulica para evaluar la situación y definir pasos a seguir.
Desde el Ente Vial, Juan Balsategui consideró que el encuentro fue “bueno” y valoró que el intendente “sinceró la situación”, aunque remarcó que la Provincia mantiene un rol “ausente” y que la burocracia frena obras clave. También insistió en que se necesitan intervenciones de fondo: “La solución hoy es agrandar y profundizar los canales para que tengan más salida al mar”.
La Sociedad Rural, a través de Patricio Bosch, destacó el diálogo pero planteó dos urgencias: el problema hídrico y el estado de los caminos. Señaló que uno de los debates centrales será el funcionamiento del Ente Vial Rural y celebró el acuerdo para reactivar la Comisión Hídrica.
Desde el Ejecutivo, el secretario de Obras Públicas, Adrián Furno, sostuvo que el objetivo es “generar consensos” y recordó que los municipios no pueden afrontar solos obras estructurales: “Se necesitan recursos de Provincia y Nación”.
Sin embargo, entre los productores predominó el malestar. Según publico NdeN, Agustina Balastegui cuestionó que al inicio del encuentro “parecía que nos estaban echando la culpa” por la disolución de la Comisión Hídrica y remarcó que el mantenimiento de canales y caminos “es responsabilidad del Estado municipal”. También advirtió que “las máquinas son pocas y están en muy mal estado”.
El productor Marcelo West fue más duro: aseguró que el intendente “solo puso excusas” y planteó dudas sobre la capacidad del municipio para atravesar el año con la infraestructura rural deteriorada. Incluso deslizó que podría acelerarse una demanda judicial.
El único acuerdo firme fue convocar a una nueva mesa el 28 de mayo, donde se avanzará en el pedido formal de emergencia agropecuaria con participación del INTA. Mientras tanto, el deterioro avanza y el sector reclama un plan operativo concreto.