El intendente de Balcarce, Esteban Reino (UCR), describió un escenario económico “muy complicado” para el municipio, marcado por la caída de la coparticipación y el freno de la actividad comercial. Según explicó, la reducción de ingresos impacta de manera directa en la capacidad de sostener salarios y servicios esenciales.
“Hemos tenido una merma importantísima de los recursos que tienen que llegar por coparticipación, y eso te impacta directamente para pagar sueldos”, señaló el jefe comunal. Frente a esa situación, el municipio avanzó con recortes y adecuaciones presupuestarias para mantener el pago de haberes al día, aunque Reino admitió que las cuentas quedaron “muy ajustadas” tras las últimas paritarias.
El intendente también destacó el incremento de la demanda en el sistema de salud pública local. Muchas personas dejaron de atenderse en el sector privado o perdieron cobertura, lo que derivó en un mayor uso del hospital municipal. Ese desplazamiento generó un aumento significativo de los costos sanitarios y un déficit que, según Reino, “en otros años no existía”.
El contexto económico nacional, marcado por la caída del consumo y la retracción de la actividad, profundiza las dificultades para los municipios del interior. En Balcarce, la combinación de menores ingresos y mayores demandas sociales obliga a revisar prioridades y ajustar partidas para sostener servicios básicos.
Reino remarcó que la situación requiere “mucha administración y orden” para evitar atrasos en los pagos y garantizar el funcionamiento de áreas sensibles como salud, desarrollo social y servicios urbanos. Aunque el municipio logró cumplir con sus obligaciones salariales, el intendente advirtió que el margen de maniobra es cada vez más reducido.