El sector ganadero argentino atraviesa uno de sus momentos más críticos de las últimas décadas. Según el informe número 302 de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), la faena de marzo alcanzó apenas 1.029.000 cabezas, consolidando un trimestre de números rojos que reflejan tanto el impacto de las crisis climáticas pasadas como la caída del poder adquisitivo.
El primer trimestre de 2026 cerró con un total de 2,973 millones de vacunos faenados, lo que representa una caída interanual del 7,6% (más de 242 mil cabezas menos que en el mismo período de 2025).
La entidad advierte que la situación actual es el resultado de un "combo" devastador que comenzó en 2022:
Factor climático: Sequías prolongadas (2022-2024) seguidas por las inundaciones de principios de 2025.
Consecuencia ganadera: Liquidación forzada de animales, reducción del stock de madres y caída en los índices de preñez.
Liquidación de hembras: En marzo, la participación de hembras en la faena subió al 47,8%, una cifra que pone en riesgo el sostenimiento del rodeo nacional a futuro.
La producción total de carne en el trimestre fue de 700 mil toneladas, un 5,1% menos que el año anterior. Sin embargo, lo más preocupante es el comportamiento del mercado interno: el consumo cayó un 10% interanual.
Consumo por habitante: El promedio se situó en 47,3 kilos por año en marzo, un 3,7% menos que hace doce meses.
Precios al mostrador: El asado lidera las subas con un incremento del 68,9% en el último año, según datos del INDEC procesados por la cámara.