El escándalo por el crecimiento patrimonial de Manuel Adorni escaló a un nuevo nivel político luego de que la senadora Patricia Bullrich le exigiera públicamente que presente “de inmediato” su declaración jurada de bienes. La jefa del bloque libertario en el Senado rompió así el tono de respaldo que el gabinete había mostrado la semana pasada y puso en duda que el jefe de Gabinete pueda justificar gastos que, según distintas denuncias, rondan los 800 mil dólares en dos años.
Bullrich afirmó que la presentación de la declaración jurada “no debería esperar” y que, si Adorni tiene su documentación del año anterior, “es bastante fácil hacerla”. La senadora también dejó entrever que el funcionario podría no lograr demostrar el origen de los fondos que utilizó para afrontar gastos personales y obras en su vivienda del country Indio Cuá. En ese marco, el contratista que realizó la remodelación declaró ante la Justicia que recibió 245 mil dólares en efectivo y sin registrar como pago por los trabajos.
El pedido de Bullrich se produjo sin consulta previa a Javier Milei ni a Karina Milei, lo que generó ruido interno. Según trascendió, la secretaria general de la Presidencia ya aceptó la posibilidad de desplazar a Adorni, aunque aún no está definido quién podría reemplazarlo.
Desde Estados Unidos, el Presidente reaccionó con dureza ante la presión política y mediática. En una entrevista con La Nación+, Milei lanzó una defensa vehemente del funcionario: “Ni en pedo se va Adorni”, afirmó, en una frase que sintetizó su postura. El mandatario minimizó las pruebas presentadas en la causa y las calificó como “dos cañitos de agua”, asegurando que el jefe de Gabinete adelantará la presentación de su declaración jurada antes del 31 de julio. “Las cosas que me presentó estaban en orden. Cuando alguien está sucio, lo ejecuto”, sostuvo.
Milei también apuntó contra quienes cuestionaron a Adorni. Acusó a Bullrich de haber “spoileado” la defensa oficial al pedir públicamente explicaciones, criticó a la diputada Marcela Pagano —una de las principales denunciantes— al afirmar que “no sabe sumar ni restar”, y cuestionó al periodismo por “violar la ley de Dios” y colocarse por encima de la Constitución.
El Presidente defendió su estilo personal y aseguró que su forma de expresarse no debería sorprender: “Cuando los argentinos me eligieron, eligieron a uno que era un puteador”, dijo, y agregó que tiene “trackeados” a periodistas que, según él, mienten sistemáticamente.
Mientras tanto, el caso Adorni continúa generando tensión dentro del oficialismo y alimenta especulaciones sobre el futuro del funcionario. El cruce entre Bullrich y Milei expuso diferencias internas en un momento en el que el Gobierno enfrenta cuestionamientos por el ajuste económico y por el impacto social de sus medidas.