La semana de copas continentales dejó saldo dispar para los clubes de nuestro país. En Rosario hubo festejos y tranquilidad de cara al futuro, mientras que en el Altiplano se encendieron las alarmas por un resultado que complica las aspiraciones de clasificación.
En el Gigante de Arroyito, Rosario Central derrotó 1 a 0 a Libertad de Paraguay por el Grupo H de la Copa Libertadores. El equipo conducido por Miguel Ángel Russo dominó el trámite del encuentro de principio a fin, aunque debió sufrir más de la cuenta para doblegar al conjunto guaraní.
En la primera etapa, el "Canalla" tuvo la oportunidad más clara para abrir el marcador a través de un penal ejecutado por Ángel Di María, pero el arquero paraguayo Morínigo se vistió de héroe y le ahogó el grito al campeón del mundo. La justicia en el marcador llegó finalmente a los 11 minutos del complemento, cuando el joven defensor Ignacio Ovando conectó un centro a la salida de un tiro de esquina para estampar el único gol del partido. Con este triunfo, Central mira a todos desde arriba con 10 puntos y quedó a un paso de los octavos de final.
Por la Copa Sudamericana, la historia fue completamente diferente. Lanús la pasó muy mal en Bolivia y cayó goleado por 4 a 0 ante Always Ready, en el exigente estadio ubicado en El Alto, a más de 4.000 metros de altura.
El conjunto boliviano, dirigido técnicamente por el ex-DT de Círculo Deportivo de Otamendi, Marcelo Straccia, impuso condiciones desde el plano físico y futbolístico ante un "Granate" que nunca pudo hacer pie. Los goles del dueño de casa fueron convertidos por Richet Gómez, Enrique Trivero, el ex-Unión Joel Amoroso y Marcelo Suárez. Al igual que lo ocurrido con Boca en Guayaquil, esta dura derrota le hace perder a Lanús el primer lugar del Grupo G y compromete su clasificación directa a la próxima fase.